Organizaciones y centros científicos de excelencia que apoyan el trabajo de Infocyt



Publicado: 2013-11-13

Mitos y realidades de los transgénicos se debatieron en la UdeC

El debate fue organizado por un grupo de estudiantes de Ingeniería en Biotecnología Vegetal de la Universidad de Concepción, como parte de una actividad académica. Noticia publicada por la periodista Jeannette Valenzuela, en Panorama UdeC, el día 8 de noviembre de 2013.

Es un tema sobre el que no existe consenso y, por lo mismo, genera gran interés cada vez que se ponen en juego los argumentos a favor y en contra.

Ese interés se vio reflejado en los más de 200 asistentes –estudiantes en su mayoría- que llegaron ayer al auditorio Claudio Gay para presenciar el debate Transgénicos: mitos y realidades, organizado por los alumnos de la asignatura de Bioética y Seguridad, de la carrera de Ingeniería en Biotecnología Vegetal de la UdeC.

El foro –inserto también en el programa del II Congreso Nacional de Estudiantes de Biotecnología- contó con la participación del director ejecutivo de ChileBio, Miguel Ángel Sánchez; la periodista Lucía Sepúlveda, vocera de la campaña Yo no quiero transgénicos en Chile (YNQT), y la académica de la facultad de Ciencias Forestales e investigadora del Centro de Biotecnología de la UdeC, Sofía Valenzuela.

Absolutamente convencido de las bondades de los organismos genéticamente modificados (OGs), Miguel Ángel Sánchez desestimó las críticas en torno a los supuestos peligros que encierran los transgénicos, señalando que existen muchos productos que hacen uso de esta tecnología, como los quesos, vinos, cervezas o las prendas de algodón, “a los que nadie les cuestiona su seguridad” como ocurre, por ejemplo, con los cultivos.

De acuerdo a Sánchez, el debate en relación a los transgénicos debe estar centrado en “la utilidad que tienen para nosotros, a lo que podemos aprovechar de esta tecnología, de acuerdo a la necesidades del país” y cuestionó los argumentos que usan los grupos contrarios.

“Las posturas contra los transgénicos resultan divertidas cuando uno las ve desde el punto de vista técnico, porque no se basan en información real o información técnica. Muchas veces, cuando pides referencia, ponen un nombre con un año, pero nunca puedes encontrar esa referencia. Mucha de la información que se utiliza en contra no existe y otra existe, pero dicen otra cosa”, señaló.

Esto, a su juicio, genera mucha confusión en el público, “entonces es difícil explicarle a una persona que una cuestión ideológica no tiene nada que ver con una cuestión técnica. Desde el punto de vista técnico (los transgénicos) tienen un respaldo y una evidencia científica que nos apoya contundentemente; desde un punto de vista ideológico se puede tener cualquiera postura, pero las ideologías se solucionan regulando. Así podemos avanzar con el uso de la tecnología”, indicó.

Por su parte, Lucía Sepúlveda afirmó que en esta discusión se debe instalar el concepto de soberanía alimentaria, “que nosotros podamos decidir qué como, cómo van a crecer nuestros hijos y nuestros nietos, de acuerdo a sus alimentos, porque la transgenia es algo que nos imponen desde fuera”.

La periodista, que también es parte de la Red de Acción en Plaguicidas (RAP), criticó la ausencia de una ley sobre el etiquetado de los productos, lo que -explicó- niega a las personas el derecho a saber lo que consume. “Nuestra lucha es por el etiquetado de lo que ya está en Chile y por moratoria de lo que todavía no está. O sea, que se pare el desarrollo de cultivos hasta que no haya un debate profundo, a un nivel más amplio de la sociedad”, dijo.

Asimismo, recalcó la necesidad de realizar estudios acuciosos sobre los efectos de los OGMs sobre la salud y preocuparse, también, de los efectos sociales, como el fin de la agricultura campesina debido al dominio de “los grandes monocultivos”, como los que existen en Brasil, Argentina e India. “Esto significa que nuestras ferias van a desaparecer porque la fruta y la verdura sana van a ser remplazadas por estos productos. Nosotros queremos que haya agricultura ecológica, producida en forma sana”, indicó.

Soluciones propias

Desde la academia, la investigadora Sofía Valenzuela llamó la atención sobre el retraso que muestra Chile en el desarrollo en esta área que, a su juicio, tiene un gran potencial para resolver problemas particulares del país. “Esta es una tecnología que se desarrolla comercialmente desde 1996 y en Chile estamos recién discutiendo si queremos o no Ley de bioseguridad; si queremos o no adoptar transgénicos y creo que para Chile es una excelente oportunidad porque los transgénicos nos podrían dar soluciones a muchos problemas que tenemos actualmente”.

Como ejemplo citó el caso de las exportaciones agrícolas, donde –dijo- muchas veces se producen pérdidas por factores climáticos, como lo que ocurrió hace poco con las heladas en la zona central.

“Si hubiésemos tenido cultivos transgénicos más tolerantes a las heladas, las pérdidas habrían sido mucho menores, o también está lo que pasa con las plagas. A veces hay plagas que son propias del país, pero no están presentes en otros países que desarrollan estas tecnologías. Si tuviésemos transgénicos hechos en Chile y para Chile, podríamos avanzar mucho más en la parte agrícola para tener nuevas variedades con un sello chileno, porque ahora lo que hacemos es ‘cortar y pegar’ y traemos semillas de de fuera. No hacemos mejoramiento per se”, indicó.

Sobre el debate que se vive el país, la académica se refirió a la poca claridad en el uso de conceptos, tanto en movimientos ciudadanos como en los políticos, que “no están interesados en informarse sobre cuestiones científicas”, dijo, afirmando que constantemente científicos de distintas universidades les envían antecedentes sobre la materia “pero el feedback es cero”.

De parte de la organización del debate, el estudiante de Ingeniería en Biotecnología Vegetal, Nicolás Figueroa, se mostró sorprendido por la asistencia y señaló que esta actividad es parte de una serie de acciones que han realizado con el fin difundir información en el medio. La idea –dijo- “es expandir los conocimientos y que no se quedan encapsulados en nuestra área”.

Fuente: UdeC

volver



Otros articulos de Divulgación